Hoy me siento pecadora…

Si, hoy me siento pecadora, apenas estamos a viernes, recién he salido de la maquina y ya me he tomado mas de un litro de líquidos, el calor es insoportable y me ganan las ansias de beber, y como todas las  veces el agua y su pureza me acarrean culpas que me pesan en el alma… estoy realmente fregada, adoro beber agua y es una de las cosas que mas debo evitar…

Hoy por eso mismo me siento pecadora, nunca antes había vivido relacionando el agua con pecados y culpas pero es así mi nueva realidad, beber tan solo un poco de mas me hace sentir miserable, porque lo he disfrutado plenamente, me he dado mil y una excusas permitiéndome beber ese pequeño trago de mas, a sabiendas de lo que me puede ocasionar, porque estoy a punto de hacerlo de nuevo…

Serendipia.

“¿Donde estas maldito cacharro?” maldijo por o bajo mientras cerraba el cajón con violencia.
Tenía ya tres horas revolviendo los cajones en busca de una medalla que tenía que entregar al otro día al medio día, la mujer había sido clara y ella no tenía ganas de lidiar con semejante energúmeno más de lo necesario, pero la condenada alhaja se negaba a aparecer. Frustrada, hambrienta y cansada decidió darse un respiro, tomó el celular y llamó a la caballería.
Nina llegó media hora después cargada de provisiones: Un termo de té helado, soda de dieta y sándwiches de pollo a la parrilla además de una docena de las galletas favoritas de su mejor amiga y con toda la actitud para emprender la mítica búsqueda del tesoro…
—Gracias por venir a ayudarme— soltó agradecida después de darle una mordida al sándwich y beberse media lata de soda.
—Hey no es nada para eso estamos las amigas ¿no?Para ayudarnos en momentos como estos…
Ella solo asintió al tiempo que tomaba una de las galletas de lavanda y almendras y la devoraba entusiasmada.
Nina dejó el sándwich a medio comer y se dispuso a darle un vistazo al nuevo hogar de su amiga; por supuesto ya antes había estado en el lugar muchas veces mientras crecían, pero esta era la primera vez que estaba ahí desde que Mandy era la nueva propietaria.
—Esta muy cambiado… — atinó a decir
—Lo sé, mandé pintar las paredes de color aguamarina y tu sabes que ella odiaba ese color y he entregado las donaciones que dejó estipuladas… — agregó al tiempo que señalaba las partes en donde antes había viejos muebles.
—Sí, es diferente pero aun se siente… esa vieja aura ¿no? como si Nonna fuera a salir en cualquier minuto a regañarte por profanar sus paredes…
Oh sí, aun espero esa reprimenda… creo que aun no puedo creer que ya no está, aun siento su esencia…
— Pero veo que trajiste el siglo XXI al lugar — agregó con una sonrisa mientras señalaba el módem que estaba discretamente en un rincón —Y eso es algo que definitivamente nunca hubiera permitido Nonna, quizás las paredes, pero habría luchado con uñas y dientes contigo para impedir que trajeras Internet a su casa…
—Lo sé — dijo Mandy y ambas se echaron a reír
Cuando al fin pudieron parar Nina le preguntó —¿Y que estamos buscando?—
—Una medalla de oro del Santuario de Lourdes que Nonna trajo de su último viaje a Francia, se la legó a su sobrina ya sabes la tipa estirada que vive en la capital, pero ayer me habló y dijo que vendría por su legado y básicamente me lo exigió de muy mal modo e incluso amenazó con venir con su abogado…
—Geez, esa tipa esta loca… ¿Pensabas dársela no?, es lo que Nonna estipuló…—
—Sí, por supuesto es solo que aun estoy acomodándome aquí y… no he sacado aun sus cosas… pero quiero deshacerme lo mas pronto que se pueda de esa mujer y si darle su medalla y un par de alhajas la saca de mi vida bien, estoy dispuesta…—
— Sospecho que buscar esta medalla será como buscar una aguja en un pajar lleno de ellas ¿verdad?—
Eso es decir poco, ya he vaciado nueva de sus alhajeros y un cajón en donde guardaba muchas joyas de bisutería y nada… la conociste y sabes que era como un pequeño hamster y solía tener escondites en todas partes…—
—Bien hablando no encontraremos nada— dijo Nina mientras se ponía unos guantes de látex y entraba decidida al a recamara principal.
Nina fue directamente al vestidor y comenzó a vaciar el enorme ropero de Nonna después de encontrar las llaves en un viejo frasco de mermelada llena de ellas, Mandy en cambio siguió buscando en el secreter lleno de pequeños cajones repletos de cosas, cajón por cajón fue sacando infinidad de pequeños tesoros, de pequeños cacharros y de pequeñas baratijas que su Nonna había considerado importantes; pero ni rastro de la medalla, intentó abrir el ultimo cajón pero estaba cerrado con llave, fue por el frasco de mermelada y pacientemente probó una a una hasta que al séptimo intento la cerradura cedió, con entusiasmo pensó que por fin encontraría la medalla…
El cajón estaba casi vacío y no había ninguna joya en el; tan solo un par de latas pequeñas, cuando las tuvo en sus manos abrió una y el aroma a cereza detono recuerdos de su infancia, las lagrimas corrieron libres por sus mejillas pensando en aquellas navidades o cumpleaños, cuando Nonna llegaba a casa y le entregaba uno de esos bálsamos labiales, a veces le daba dos sobretodo si había obtenido un sobresaliente en la escuela, incluso había tenido casi la colección de todos los sabores antes de los diez años, la otra lata era de bálsamo sabor durazno y junto a ellas había una pequeña nota que decía: Mandy 1994… su cumpleaños numero 12, aquel cumpleaños que había sido cancelado por sus padres porque había reprobado Ingles y se había llevado su primer extraordinario…
Nonna, estos eran los que me faltaban… dijo con cierta melancolía, sumida en los bellos recuerdos no escuchó el gritó triunfante de Nina hasta que esta la sacudió llamando su atención…
—Hey, te digo que la encontré bajo un montón de medias viejas junto a sus anillos de boda, ¡Amanda hazme caso! — entonces Nina vio las lágrimas en los ojos de su amiga y se arrodilló junto a ella. — Hey Mandy ¿Qué pasa?
—Naa nada— tartamudeo ella y le paso uno de los bálsamos —¿Te acuerdas de estos?—
—Oh si, solías tenerlos todos y… entonces leyó la nota y comprendió el porque del sentimiento de su mejor amiga…
Nina puso la medalla y los anillos en el tocador, ya habían encontrado las alhajas que tenían que entregar… no dijo nada cuando vio a su amiga echar las pequeñas latas a su bolso, limpiarse las lágrimas y comenzar a poner en orden los cajones una vez más… le puso una mano en el hombre y le dijo:
—Hey ¿necesitas una mano con esto?
—Nah, yo puedo arreglarlo más tarde.. ¿Quieres ir a tomar unos tragos? Yo invito…

Reminiscencia.

Los recuerdos la asaltaron apenas puso un pie en la entrada de aquella casa, quizás era el aroma a levadura fresca lo que le recordó aquellas tardes de otoño, llenas de charlas mientras tomaban café y comían bizcochos recién horneados o tal vez era el olor a rosas y hierba que se colaba del jardín lo que le recordaba tardes de veranos ya lejanos, bebiendo limonada en el porche mientras los pequeños jugaban a la guerra con globos de agua o quizás era el aroma a libros viejos lo que detonó los recuerdos, viejas historias que leyó una y otra vez cuando era una niña y su madre y su madrina charlaban de cosas que ella no entendía…
O quizás era el conjunto de todos aquellos aromas , los recuerdos de toda una vida en aquella casa ahora sola, aquella casa que había sido un hogar, un refugio… pero que ahora era solo un lugar y sin embargo aun conservaba un poco de su antigua alma…
Estaba aturdida aun en la entrada sumergida en el mar de sensaciones provocada por los recuerdos , por los aromas del pasado y solo salio de su ensoñación cuando el viejo reloj de cuco comenzó sonar marcando el medio día.
Una capa de polvo cubría todos los muebles y al jardín definitivamente le hacía falta una buena regada y podada, triste señal que delataba que ya nadie vivía en aquel lugar y es que ese era el motivo de que ella se encontrara allí, el testamento se había leído y ahora era la dueña de la casa y de las cosas…
Cerró la puerta tras de sí viendo el lugar tal cual como era, no como solía ser, una casa vieja que necesitaba desesperadamente reparaciones y cuidados y sintiéndose abrumada preguntó en voz alta, casi esperando que aquella que solía vivir ahí le contestara…
¿Qué debo hacer?
Dio un hondo suspiro y se hizo la nota mental de traer al servicio de limpieza y a un jardinero.
“Esto no será trabajo de un solo día y lo sabes” resonó la frase en su cabeza con la voz de aquella persona tan amada y sonrió porque esas eran las palabras que ella solía decirle…
¿Tienes razón sabes? le dijo al aire mientras tomaba un trapo y comenzaba a sacudir, siempre la tuviste… gracias… por todo…

Un Crimen en la noche.

Topic: Testigo involuntario.

Tag: Retos del P3.

Current Mood: Inspired…

Music: Neón / Camilo Séptimo.

Fue el jardín lo primero que le llamó la atención de aquella casa, un caos de hojas secas y verde por doquier salpicado de hermosas rosas en distintos tonos rosados, una vieja fuente de piedra que representaba a Cristo, una mesa de cemento pintada en un deslavado tono menta y una bugambilia que crecía salvaje en medio de la entrada… lo segundo que le llamó la atención fue el cartel de una inmobiliaria que anunciaba en brillantes letras rojas que la propiedad se rentaba y pensó que era el destino…

Se había quedado sin hogar recientemente, se encontraba triste y preocupada y había decidido dar un paseo y había terminado justo ahí… El vecindario era tranquilo y solo había visto rostros amigables durante el trayecto, sin pensárselo mucho marcó al número del letrero y preguntó por el arriendo de la propiedad; se sorprendió gratamente al saber que estaba en sus posibilidades y de inmediato arregló una reunión con el agente inmobiliario.

La mudanza fue rápida, no tenía muchas pertenencias apenas unas cuantas cajas, la casa era vieja y tenía algunos muebles, incluida una recámara color verde menta y una salita; no necesitaba nada más para su nueva vida…

El barrio se le hacía muy tranquilo, le gustaba tomar el desayuno en el caótico jardín, el primer día lo había dedicado a limpiarlo, pues ese sería su lugar especial…

Fue hasta una semana después que notó que desde el lugar en el que le gustaba desayunar tenia una vista panorámica de la casa de los vecinos, una adorable pareja de viejecitos con los que había charlado ya un par de veces, la sra. a diferencia de ella mantenía su jardín inmaculado, vivían solos según le había comentado la parlanchina mujer puesto que sus hijos vivían en la capital.

A veces en las mañanas mientras comía waffles y fruta leyendo un libro en el jardín saludaba a la mujer que estaba arreglando las peonias ataviada con delantal de hule, guantes y un sombrerito de paja muy coqueto con un velo, una vida apacible en un vecindario apacible…

Por eso la sorprendió aquel grito en medio de la noche, se despertó desorientada y no estaba segura de si lo que había escuchado era real o solo parte de un mal sueño pero cuando se repitió supo que no era un sueño, se levantó como pudo, tomó el celular para alumbrarse y salio al jardín…

En un primer momento sintió alivio al ver que no había nadie en su propiedad pero de nuevo se escuchó un grito más ahogado, los vellos se le pusieron de punta, no estaba segura pero creyó reconocer la voz de su anciana vecina y al parecer estaba sufriendo, por puro sentido común apago la aplicación de linterna y se agazapó… Aun en la penumbra era capaz de ver lo que estaba pasando en la casa vecina… alguien había entrado y estaba lastimando a aquella buena mujer, vio como un hombre grande la golpeaba brutalmente, podía sentir el sudor helado que le bañaba el cuerpo y el miedo atenazar su corazón, durante un par de minutos mientras la mujer era brutalmente golpeada nuevamente no supo que hacer. Luego con dedos trémulos marcó el número de las emergencias, no supo ni que dijo, todo lo que deseaba era hacerse un ovillo y desaparecer, su vieja vecina ya no se movía y el tipo buscaba frenéticamente algo, estaba por escurrirse de nuevo dentro cuando el tipo se volvió y la vio; durante un par de segundos se miraron fijamente… luego el sonido de la sirena de la patrulla lo hizo desviar la mirada y salir corriendo…

Su vecina estaba sumamente golpeada pero había sobrevivido, el marido por desgracia no, al parecer un drogadicto se había metido a robar y al encontrar a la pareja despierta los había atacado para poder robarlos…

No lo habían atrapado, y la vecina estaba demasiado conmocionada para describirlo, nadie le preguntó a ella si lo había visto, pero ella tampoco podría describirlo, lo único que vio en esos escalofriantes segundos fue pura maldad…

Ya no se sentía segura de ningún modo; la maldad también la había visto a los ojos y en ellos había visto su vulnerabilidad…

Al poco tiempo volvió a mudarse de nueva cuenta, amaba ese lugar con su caótico jardín lleno de rosas y la fuente de piedra pero estaba segura que en una noche cercana, él iría a por ella…

Sacrilege

Ella era una bruja, lo supo desde que la vio bajar de aquel destartalado autobús, con su desvencijada maleta de cuero y vistiendo aquel vaporoso vestido de algodón estampado con flores y el cabello rojo fuego amarrado en dos coletas… ella era una bruja porque desde el momento en que llegó… la vida en el pueblo jamás volvió a ser la misma…
Ese aire de falsa inocencia la hacia irresistible, con esos ojos azules tan puros como el cielo y una sonrisa pícara que te invitaba a pecar. Hombres y mujeres la seguían por igual, hechizados por el vaivén de sus caderas, por su fresca risa por ese salvaje cabello rojo flotando libre en el viento…
Hombres y mujeres por igual, todos percibían el peligro que su cuerpo conllevaba pero no parecía importar en lo más mínimo, una sonrisa y una mirada maliciosa de su parte y era todo lo que se necesitaba para entrar en el paraíso que su cuerpo ofrecía y pecar…
Era toda magia y amor, toda sexo y encanto y a nadie le negaba un trozo de si misma, hombres importantes, chicos apenas saliendo de la pubertad, mujeres solitarias; ella daba amor a manos llenas y ellos recibían encantados las migajas compartidas, ella era de ellos y así es como debía ser…
Pero entonces ella decidió que ya no era de ellos, ya no más, y el hechizo se rompió, ella era una bruja, una sin corazón que con un vestido blanco y un ramo de rosas les dejaba en claro que nunca más podrían disfrutar del paraíso que su cuerpo ofrecía para pecar…
Ella era una bruja y todo el mundo sabía lo que se debía hacer para acabar con una…
Fue una persecución brutal; ella corrió con todas sus fuerzas por el campo, aquellos que una vez la amaron la seguían como sabuesos gritando sedientos de sangre, su último amante yacía muerto en el maizal y cuando ella comprendió que no tenia sentido luchar dejo de correr, sus perseguidores le dieron alcance y sin mucha ceremonia la llevaron hasta donde habían erigido la pira que la purificaría…
La bañaron en gasolina, ella no lloraba pero los veía a todos con aquellos ojos azules tan puros como el cielo removiendo cosas en sus mentes, un cerillo, una chispa fue todo lo que se necesito para hacerla arder…
Ella no lloró, no gritó, no suplicó, solo los miro con aquellos ojos azules tan puros como el cielo, nadie estaba contento, nadie era feliz, su magia se había ido y se sentían vacíos, verla arder no mitigaba el dolor en sus corazones por no tenerla…
Nadie habló de lo que paso esa noche, todos fingieron y volvieron a la rutina de sus vidas, nunca nadie menciono de nueva cuenta a la hermosa bruja pelirroja que llegó un día en un autobús destartalado con una vieja maleta de cuero, vistiendo un vaporoso vestido estampado con flores y robando corazones…

Too Young.

Nota de autor: Por nostalgia pura he decidido subir a este sitio algunos cuentos viejos que tenía en mi Facebook, son viejas narraciones algunas inspiradas por las canciones que me gustaban en el momento (si es el caso subiré un enlace a dicha canción), no son la gran cosa pero disfruté mucho escribirlos. Espero que las disfruten…


 

Decides salir a escondidas de tus padres pues sabes perfectamente que ellos no lo aprobarian; lo sabes y no te importa o quizas si pero decides apartarlo de tu mente pues prefieres aspirar ese falso aire de libertad.

Las chicas pasan por ti en la esquina de tu casa y sin tardanza se dirigen a la fiesta, su primera fiesta sin supervision ¡Que maduras!

La musica esta a todo lo que da y al llegar les entregan un vaso de plastico color rojo… vodka con jugo de uva descubres al probar, lo bebes mas rapido de lo conveniente y te pones a bailar con tus amigas y a reir puesto que te sientes euforica, alguien te ofrece una nueva bebida y te sonrie, es èl ese chico agradable que desde hace un tiempo te tiene loca, aceptas el vaso y le sonries de nuevo el te hace un comentario gracioso y vuelves a reir, toma tu mano y te lleva a la pista y se divierten juntos. Horas mas tarde cuando todos estan bailando, èl te sonrie y te toma de la mano, llevandote hacia su habitacion… has bebido tanto que no eres capaz de racionar lo que esta sucediendo.

Solos en la penumbra el te besa apasionadamente y tu te quedas perdida en la novena nube y por supuesto le correspondes no eres capaz de pensar en nada mas puesto q tu mente se encuentra perdida en un neblina de alcohol.

El beso se vuelve mas intenso, abandona tu boca para besarte el cuello, tus manos tampco se quedan ociosas y decides explorar… dejarte llevar por los sentidos..Te comportas como todo un adulto tomando decisiones que aun no te corresponden.

Tu blusa es descartada por las ansiosas manos de tu acompañante, deseoso de tocar tu piel, su boca, sus manos encendiendo mil sensaciones en tu cuerpo, que no deseas pensar en nada mas que no sea todo lo que te provoca.

El tambien descarta su camisa y es entonces tu turno de descubrir el sabor ahumado y ligeramente salado de su piel y sencillamente enloqueces.

las cosas van demasiado rapido pero no te importa nada que no sea el aqui y ahora, las caricias que tu compañero te prodiga, los besos, los roces y demas.

La noche aumenta en intensidad, se escuchan los jadeos, tu respiracion se vuelve mas pesada y de repente todo termina en una explosion de placer… estas agotada no te importa nada mas.

El despertar no es lo mejor para ti, pues te encuentras desorientada en un sitio que no reconoces, dandote cuenta alarmada de que estas completamente sola y sin tu ropa. Lentamente te vistes buscas tu bolso y te largas de allì, puesto que no hay ni una señal de tus amigas, revisas tu bolso para ver si tienes dinero para un taxi y descubres con horror que hay al menos una docena de llamadas perdidas de tus padres, ¡La que se te va a armar al llegar a tu casa!

Un par de horas despues tus padres te han castigado y sin embargo creyeron sin dudar tu mentira de que pasaste la noche viendo peliculas en casa de tu amiga. Te sientes un poco culpable por mentirles tan descaradamente pero hey ya casi eres una adulta y es hora de que te traten como tal.

El lunes descubres con amargura que el chico de tus sueños solo te utilizo y que no significas absolutamente nada para el mas q una noche mas…

Y un par de meses despues descubres que esa noche trajo sus consecuencias, lloras encerrada en el baño pensado como se lo diras a tus padres…

Lagrimas por parte de tu madre y la decepcion en los ojos de tu padre te dicen lo que tontamente te has negado a creer aun eres casi una niña, aun eres tan joven y te has equivocado de una manera irrevocable, te has equivocado y te ves forzada a aceptar las consecuencias de tus actos muy pronto tendras que afrontar la vida con ojos de adulto, si no por tì si por el hijo que crece dentro de ti

Aun eres Tan joven, te sientes asustada como la niña que eres y sin embargo te vez en la necesidad de convertirte tristemente en un adulto el dia de hoy… aunque no quieras.

 

Love Story.

Por nostalgia pura he decidido subir a este sitio algunos cuentos viejos que tenía en mi Facebook, son viejas narraciones algunas inspiradas por las canciones que me gustaban en el momento (si es el caso subiré un enlace a dicha canción), no son la gran cosa pero disfruté mucho escribirlos. Espero que las disfruten…


 

Se sentía triste, miserable, y deseaba mas que nada que ella volviese a sus brazos nuevamente, sin embargo no era un iluso y sabía que esa insana necesidad de sentirla cerca eran necedades de ebrio. Se sirvio otro whiskey doble con hielo y susurró: Por Tí. Una risa amarga broto de sus labios y vacio todo el contenido del vaso en su garganta. ¡Cielos como la necesitaba! ¿La amaba? por supuesto que sí. ¿Entonces porque la habia engañado a la primera oportunidad que se le presento? Por estupido, por ser un inmaduro y no tenia ninguna duda de que si se encontraba solo como un perro bebiendo como poseso era por su maldita culpa.

Solo él era responsable de alejarla, de haberla lastimado cuando habia jurado ante el altar no hacerlo. Comenzó a llover ¡Como la extrañaba en noches como esta! llovía y el se sentia tan desdichado, ahí sin ella.

¿Pero que esperaba? ¿Que ella aguantara todo sin decir nada? ¡Por Favor! Esas tonterias solo pasaban en las novelas. Lo que siempre le gusto de ella fue su tenacidad, su incapacidad de callar lo que le molestaba en fin todo aquello que la hacia tan real, tan perfecta para él, sencillamente lo complementaba.

Sin embargo se había ido y no sabía como terminaría su historia… Dos meses ya sin saber ni una palabra de ella.

Un día despues de que el escandalo se hubiese destapado, despues de mutuas recriminaciones, llegó a la casa solo para descubrir que ella ya no estaba, sus cosas ya no estaban… su esencia ya no estaba y lloró sintiendo el vacio invadir su alma.

Lloro por todo lo que perdio en un momento de debilidad; corrió a buscarla pero no habia ni rastro de ella, nadie quiso informarle de su paradero pero ni las miradas de reproche por parte de sus amigos le hacian sentirse mas vil de lo que ya se sentía, queria recuperar a su esposa y nunca jamas volverla a lastimar.

Ella se hizo humo más no su recuerdo y comenzo a beber mas de la cuenta; bebía por despecho y bebía para olvidar el error mas lamentable de su vida.
Y lo hacia para tratar de olvidarla… olvidar que la habia tenido.

La noche pasó rapido entre botellas y la mañana llego de nueva cuenta a ese solitario rincon.

Despertó con una enorme resaca despues de beber casi dos botellas de whiskey barato. Un par de aspirinas y un litro de agua mas tarde notó el sobre amarillo sobre la mesa, lo tomó con cuidado y miró el remitente; dos meses sin saber de ella y por fin se manifestaba, lo abrio con cuidado pues el sobre era demasiado grande para que se tratara de una simple carta, tomó la primera hoja y la miró ¡Era su letra! pero en ese mensaje ya no habia ni pizca de amor…

“Se que me fuí de tu lado sin darte ni una señal, pero necesitaba ese tiempo a solas para pensar con calma todo esto por lo que pasamos y me doy cuenta de que cometimos un error al casarnos, puesto que nos fuimos en picada rapidamente, Recien he comenzado a sanar, te envio los papeles del divorcio y te pido por favor que los firmes, al menos eso me debes… no hay marcha atras, esto se terminó.”

Así sin más ni como amigos ni como nada, ella terminaba la historia entre los dos y no podía reprocharselo, por supuesto que firmaría los papeles, le daría la libertad y entonces el tambien podría olvidarla y seguir adelante.

 

 

No es mi culpa…

— ¡Mamá, voy a dormir en casa de Paula esta noche! —Gritó la adolescente desde la puerta.

— ¡Hey espera! —dijo la mujer saliendo de la cocina, secándose las manos en el delantal.

La joven se volvió y le dijo:
— Es que tenemos que terminar un proyecto, la fecha de entrega es el lunes, ya tenemos toda la información pero aún nos falta armarlo y nos llevará varias horas…

— ¿Estas segura que es solo por eso que pasarás la noche con Paula? ¿No tiene nada que ver la fiesta de Elliot?

—Bueno… si terminamos, quizás nos pasemos un rato por ahí…
La mujer sonrió al escuchar la manera casual con que la niña confesaba sus verdaderos planes…

—Muy bien, tienes mi permiso pero quiero que estés en casa de Paula para las doce y llamaré a su madre, así que no intentes pasarte de lista, diviértete cariño — le dijo al tiempo que abrazaba a la jovencita, esta se soltó del abrazo de su madre cuando escuchó el claxon y salió corriendo dando un ligero portazo.

La mujer volvió a la cocina y terminó de lavar los trastos; cuando acabó fue consciente de todo el tiempo libre que tendría ese fin de semana, con su marido en capacitación y los gemelos en su campamento, había planeado salir al cine y a cenar con su hija; pero claro que ella había preferido pasarse la noche en casa de su mejor amiga y asistir a la fiesta del chico que le gustaba…

“¿Y ahora que haré yo?” pensó la mujer mientras se servía una copa de vino; tomó su teléfono y llamó a unas amigas para salir a cenar y beber unos tragos; solo una de ellas aceptó la invitación pues el resto tenía “cosas que hacer” lo que se traducía a “estoy demasiado cansada”
Fue hasta su habitación y sacó un hermoso vestido de cóctel que había comprado en las rebajas “por si acaso” pero que aún no había tenido la ocasión de estrenar. Le quito la etiqueta y se lo puso, un peinado sencillo y un maquillaje ligero complementaron el look.

El taxi la había dejado en el lobby de un conocido hotel en el centro pues había quedado de verse con su amiga en el Bar para tomar unas copas y después irse a cenar. El pequeño bar era acogedor e invitaba a la intimidad, se sentía un tanto fuera del agua, fue hasta la barra, ordenó un club soda y se dispuso a esperar a su amiga; apenas le había dado un sorbo al agua mineral cuando su amiga la llamó para decirle que lo lamentaba mucho pero que no podría asistir, su hijo pequeño se había tragado una goma de borrar y estaban en la sala de urgencias. Después de preguntarle detalles de cómo estaba el pequeño y desearle una pronta recuperación colgó decepcionada pues tenía muchas expectativas con esa salida, hacía mucho que no salía en un plan que no fuera familiar.
Con pesar buscó al mesero para pagar la cuenta e irse a casa a leer un rato; cuando este apareció y le entrego un Martini.

—Del caballero que esta al final de la barra…
Tomó el trago sorprendida y sin disimular miró al hombre que se lo había brindado, quien al verla le sonrió abiertamente. Ella le devolvió la sonrisa tímidamente pero el hombre lo tomó como una invitación a acercarse a la mesa…

Los primeros instantes fueron sumamente incómodos, no tenía ni idea de que hacer, estaba totalmente fuera de su elemento, él era más joven, guapo como un rayo de sol y podía notar en sus ojos que la deseaba…
No pudo evitar sentirse eufórica, poco a poco perdió la timidez, él era muy divertido, su conversación era fluida y la hacia reír, él la hacía sentirse bonita y especial, lo que hace mucho no se sentía, pues estaba sumergida en la rutina de ser esposa y madre suburbana; un segundo Martini fue todo lo que necesitó para dejar que el desconocido la besara…

Y se sintió tan viva… después del beso las palabras salieron sobrando, él pagó la cuenta y con pleno consentimiento ella le siguió hasta su cuarto en el hotel… los besos que él la hacían estallar en llamas, se estaba quemando y lo sabía pero no le importaba, no recordaba cuando había sido la última vez que se había acostado con su esposo, probablemente un par de meses…
el vestido de cóctel cayó al piso y ella supo que ese era el último momento que tendría para arrepentirse, abrió la boca queriendo detenerlo todo, decir que era una mujer felizmente casada pero no pudo… simplemente no pudo y se dejó llevar, ávida de placer y de amor…

La noche fue larga pero cuando su joven amante se quedó dormido, ella sin tardanza se levantó de la cama y comenzó a vestirse, sin arrepentimientos se marchó de aquella habitación de hotel, sin darle importancia a los cuchicheo de la recepcionista al verla salir desaliñada…

El taxi que la llevó a casa sin duda le cobró de más por la hora pero no le importó, lo único que quería era tomar una ducha, una copa de vino y acostarse en su cama…
No podía dejar de sentirse renovada, mejor de como se sentía hacía solo unas horas cuando solo era la madre de tres adolescentes y la jovial esposa que se quedaba en casa…

No estaba arrepentida y eso la asombraba, estaba segura de amar a su marido con el alma pero… esto era algo más; sin pensarlo demasiado se levantó de la cama y fue hasta donde estaba su cartera, rebuscó hasta encontrar el número que él discretamente le había dado y le mando un mensaje de texto para verse de nueva cuenta, sonrío de medio lado cuando él contestó en menos de dos minutos concertando una nueva cita… luego borró los mensajes y trató de dormir unas pocas horas…

Apenas eran las ocho de la mañana cuando el sonido de los gemelos regresando a casa la despertó, se puso la bata y fue a recibirlos, una hora más tarde tenía en la cocina a los dos bulliciosos chicos que charlaban sin parar del campamento y a su hija y a su amiga que susurraban y se reían como tontas hablando de la fiesta, mientras bebían jugo de naranja y comían hot cakes bañados en jarabe. Ella reía mientras freía unas salchichas…

— ¡ Estoy en casa! — anunció un hombre de mediana edad, con un ligero sobrepeso y la ropa arrugada…
— ¡ Regresaste temprano papá! — gritó uno de los muchachos emocionado
El hombre fue hasta su esposa y la besó en la mejilla, esta le abrazó de manera muy efusiva…
— ¡Hey! Alguien amaneció de muy buen humor, veo que no enloquecieron a mamá estos días…
Los adolescentes tan solo rieron y ella agregó como quien no quiere la cosa
— Oh querido, es solo que estoy tan feliz de que estén todos aquí…
Pero había algo más, un brillo en su mirada que no estaba ahí cuando el se había marchado tres días atrás…

Blame

 

Segundas Oportunidades.

Capítulo Tres.

Vino Tinto y Algodón Egipcio.

¡Al fin en casa! — Gritó Aileen a la nada entrando ruidosamente en su apartamento. Se quito la filipina y la aventó en el sofá sin ningún cuidado, fue hasta la cocina, se sirvió un vaso de agua y se la bebió toda de un trago, no tenía ni pizca de hambre solo deseaba poner su cabeza en la almohada.

Se quitó los zapatos y camino descalza hasta la habitación, tiró el bolso en la cama y comenzó a rebuscar en un cajón una playera holgada para ponérsela después de ducharse y por fin meterse en la cama, cuando comenzó a sonar estrepitosamente Bad Habit de Los Kooks, el ringtone que había elegido para Becks.

Dudó un par de segundos si contestar la llamada o ignorarla pero al final apretó el botón verde y supo que se arrepentiría cuando escuchó la animada voz de Rebecca…

— Hey Becks, ¿qué sucede? Aileen solo frunció el seño mientras escuchaba la perorata de su amiga…

— Becca no… yo estoy agotada, ¿Qué? ¡Cómo que ya estás fuera de mi casa! ¡Becks! Aileen bufó cuando la línea quedó muerta y fue reemplazada por los toquidos insistentes en la puerta.

Odiando a Rebecca y su insistencia fue y le abrió la puerta de mala manera.

¡Sorpresa! — gritó divertida Becca, pero calló al notar las malas pulgas de Aileen.

—Hola, alguien esta de malas por lo que veoironizó Becks sin dejarse intimidar.

— No aceptas un no por respuesta ¿verdad Becca? Te dije que estoy demasiado cansada como para salir a beber contigo…

¡Jeez! ¡Son las 10 de la noche! ¿Cuándo te convertiste en una anciana? ¡Es viernes, maldita sea! Y Como tu mejor amiga que soy es mi deber rescatarte de ti misma y arrastrar tu trasero al mejor club de la ciudad o al mejor bar ¡Te dejo a ti la elección! —ofreció Rebecca con una enorme sonrisa

—No, no me vas a arrastrar con tu labia y tu sonrisa de anuncio de pasta dental Rebecca Anne Graham pero algo en la voz de Aileen traicionaba sus palabras y es que desde que habían sido compañeras de habitación era siempre Rebecca la que las metía en las mejores fiestas y gracias a ella es que había vivido las resacas mas monumentales de su vida y cuando se le metía entre ceja y ceja que era momento de divertirse no había poder humano que la hiciera desistir…

¡Oh vamos! tú sabes que lo deseas tanto como yo Linney… La sonrisa de Becks se hizo más amplia porque podía ver como la voluntad de su amiga, un segundo antes tan férrea, se desmoronaba. Ni que tuvieras sesenta para irte derecho a dormir.

— Está bien dijo rindiéndose a la tentación que significaba salir con Becks, a pesar de lo cansada que estaba Pero solo unas cuantas copas y es todo ¿ok? Deja ir a cambiarme.

La dejó en la sala y fue a darse una ducha pensando que ponerse, algo definitivamente cómodo, después de horas de estar parada atendiendo clientes no estaba lista para pasarse la noche en Tacones.

Escogió un par de prendas y las dejó sobre la cama y se metió sin pensarlo mucho en la regadera, cuando salió quince minutos después encontró a Rebecca hurgando sin ningún tapujo en su closet.

— ¿Se puede saber que estás haciendo? Preguntó Linne sin disimular su enfado.

— No vas a ir vestida así señalo Becca desdeñosamente a su outfit en la cama. Vamos a ir a uno de los bares más exclusivos no al cine.

— ¡Pero esa ropa me gusta a mí! replicó ofendida echándole una última mirada al pantalón de mezclilla y la blusa de una sola manga que habían sido descartadas por su amiga.

— ¡Esto es lo que te pondrás! Exclamó alegre Rebecca mientras sacaba un hermoso vestido negro de coctel cubierto de canutillos, lo había olvidado por completo, se lo había obsequiado su madre la última navidad que había pasado en casa dos años atrás, su madre tenía un gusto exquisito y se reprendió mentalmente haber olvidado el delicado vestido pero es que había salido pitando después de que su padre y ella hubieran tenido un altercado.

— Esto me lo cobraré Becks le arrebató el vestido y sin pudor comenzó a vestirse frente a su amiga.

— ¡Linne, estas guapísima! — exclamó Becks sinceramente impresionada cuando Aileen estuvo lista.

Andando — dijo esta con una sonrisa y ambas salieron del apartamento dispuestas a pasar un buen rato.

 

Como Becks había prometido la dejo escoger entre un club que estaba de moda llamado “The Cage” Y uno de los bares más exclusivos en el muelle “The Morning Glory” en donde tocaban covers de canciones populares en Jazz.

Aileen no estaba de humor para música electrónica, tragos sobrevalorados y visibilidad nula, por lo que escogió ir al Morning Glory. La noche estaba cálida y limpia cuando llegaron al muelle, El bar aún no se encontraba atestado pero apenas si consiguieron una mesa pues el grupo era bastante popular.

Bien ya estamos aquí — dijo Becks frotándose las manos — ¡Es hora del alcohol! La primera ronda corre por mi cuenta.

Las primeras tres querida, mínimo me debes tres tragos, después de esos creo que ya seré capaz de conseguírmelos yo misma…

Line mira a tu alrededor, si te lo propones ya eres capaz de conseguírtelas, ese hombre está mirándote desde que entramos…

Aileen volteo discretamente y notó al hombre que Becks decía y lo supo, si, si se lo proponía tendría tragos gratis toda la noche y quizás algo más pero el rubio que ahora le sonreía abiertamente era del tipo de su exnovio, la actitud, el porte, hasta el cabello todo le recordaba a Craig.

Gracias pero no gracias Becks, yo puedo pagar mis propios tragos.

Con el look de bibliotecaria que pensabas usar no hubieras conseguido ni entrar Linney, no seas aguafiestas, deja que el tipo te invite un par de tragos en ningún momento te dije que deberías andar con él ¿oh si?

Tienes razón Becks, pero no tengo ganas de flirtear, no estoy de humor.

Anda no hagas un drama en un vaso de agua ya conseguí nuestras primeras bebidas y el número de ese apuesto cantinero…

Rebecca le tendió la copa de Vino tinto y la aceptó con una sonrisa tímida, se la llevo a los labios y le dio un ligero sorbo.

Por la amistad, Linney, porque ya nos merecíamos un viernes para nosotras…

Por la amistad, Becks— secundó Aileen a su amiga en el brindis.

Gracias Becks, por conocerme mejor que yo y obligarme a disfrutar de mí viernes.

Oh Linne, nunca pudiste resistirme, me da risa que creyeras que hoy sería diferente…

Eres de lo peor Becca, abusando así de tu pobre amiga…

¿Yo? Yo no pienso abusar de ti pero si me lo preguntas creo que ese hombre que esta allá si se lo permites lo haría… Anda Aileen no te haría daño salir con alguien de este bar que no sea yo, si yo estoy planeando hacer lo mismo…

Aileen solo sonrió y negó con la cabeza mientras Beck apuntaba discretamente con el dedo al chico que miraba sin ningún disimulo a donde ellas estaban.

 

Estaba aburrido, el Jazz no era realmente lo suyo, además Caleb no paraba de hablar del trabajo, ¿No se suponía que lo había sacado de la oficina para olvidarse del trabajo?

Si querías hablar conmigo de los contratos no era necesario que me trajeras a un bar pudiste decírmelo en la oficina o no faltar a la junta de esta mañana.

Ya, ya, vale lo dejó, primera vez que sales a divertirte, no quiero que me culpes de quitarte la inspiración.

No sé Cal, creo que no fue buena idea venir…

¡Tonterías Drew! No seas aguafiestas, este grupo es magnífico, ¡Vamos hombre! ¿No decías que no querías ir a encerrarte en tu hotel?

Andrew suspiró derrotado y negó con la cabeza, era cierto no quería ir a su fría e impersonal habitación aunque no se sentía con ánimo, agradecía lo que Caleb intentaba hacer, aunque no estaba seguro de que pretendía.

¡Anímate hombre! Te aseguro que esto es lo mejor que podía pasarte, estas mejor sin Amy, lo suyo estaba muerto desde hacía años, si no fuera por lo de Dani se hubieran divorciado hace tiempo. Lo que necesitas es divertirte.

Hombre que gran consejo Cal, me lo está diciendo el hombre que se ha divorciado dos veces…

Di lo que quieras pero me llevo bien con mis dos ex esposas, mejor que cuando estábamos casados de hecho, Serena y yo somos incluso amigos, hablamos a menudo ¿Cuándo hablaste con Amy por última vez como personas civilizadas?

Andrew no pudo más que quedarse callado al darse cuenta de que su primo tenía razón…

Jaque Mate— replicó Caleb con suficiencia —yo si te puedo decir cuando hable con Serena, hoy al medio día y con Molly hace tres noches cuando fue por Jonathan.

¿Y qué quieres que haga? Yo no soy tú y hubo una época en la que ame a Amy y fue importante para mí, es la madre de mis niñas.

Tu lo dijiste no yo, FUE, hablaste en tiempo pasado, te gusta sufrir por gusto primito, allá tú…

Sabes tan bien como yo porque seguimos juntos…

Dani ya no es una niña y le harían un favor a esa chica si dejaran de mimarla, digo cometió un error, era una chiquilla cuando lo hizo pero creo que ya es lo suficientemente madura para tolerar que sus padres ya no se quieren ni desean seguir juntos.

Si tan solo pudiera estar seguro…

Dale una oportunidad y dátela a ti mismo Drew ;te aseguro que no te arrepentirás ,tú solo te haces la vida difícil.

Está bien Cal, hagamos las cosas a tu modo, estoy cansado de sentirme como un fracaso.

¡Esa es la actitud hombre! Viniste a divertirte a relajarte, no quiero oír mas tragedias, lo que quiero es lo siguiente: Que te relajes, y que conozcas a alguien, mira a tu alrededor… estamos rodeados de belleza… ¿En serio no hay alguna que te guste?

Drew echó un vistazo al local y se percató ciertamente de que había mucha gente ahora, Cal ya sonreía sin duda su primo ya tenía a una chica en la mira, Caleb no sabía dormir solo. Pero era cierto que su primo vivía feliz y sin preocupaciones, se llevaba bien con sus ex mujeres y era un padre ejemplar, había encontrado un equilibrio en su vida que le envidiaba…

En lo que revisas el lugar yo iré a donde la chica del cabello lila, hace horas que me lanza las señales que me gusta recibir…

A Drew no le costó identificar a la chica en cuestión, su cabello era demasiado llamativo. Dejó a su primo hacer, él por el momento se bastaba con un bourbon

¡Por fin! — Agregó risueña Becks —Creí que estaba perdiendo el toque…

Aileen vio como un hombre bastante atractivo se acercaba, Becca fue a su encuentro diciéndole “Te quedas sola… espero que no por mucho” Así era Becks, una vez que salía con ánimos de ligar no había quien la parara hasta que lograba la atención del tipo que más le gustaba.

Se levantó para ir a la barra por otra copa de Tinto, no tenía muchas ganas de beber, el cantinero la atendió rápidamente, pero había mucha gente pidiendo tragos y se le estaba dificultando moverse con la copa repleta y los tacones tan altos que Rebecca la había obligado a usar; después de tratar de pasar a empellones entre un grupo de chicas que pedían appletinis Aileen perdió el equilibrio y no encontró nada en que asirse, pero sintió el brazo de un hombre que la tomaba de la cintura para estabilizarla…

¡Muchísimas gracias! — le dijo a su benefactor con una sonrisa, pero de inmediato perdió el color al levantar la mirada y ver la camisa del hombre chorreando vino tinto…

Andrew se había levantado para ir por un Bourbon con hielo y había visto como en cámara lenta como una hermosa rubia había estado a punto de caerse, su primer instinto naturalmente fue ayudarla y extendió el brazo y evito que se cayera pero no fue lo suficientemente hábil como para impedir que el contenido de la copa de la chica terminara en su camisa…